
Esta es una pregunta que constantemente se hacen los padres ante los comportamientos no deseados de sus hijos pequeños.
Pues bien aquí les dejo unas cuantas cosas a tomar en cuenta con relación a ésto.
A medida que el niño crece y empieza a prender a cuidar de sí mismo, tiende a querer tomar el control de todo a su alrededor. Dado que la reacciones de los niños ante la agresión es aprendida, el modelo de los padres es de vital importancia a esta edad. Todos hemos escuchado a un niño de alrededor de los tres años decir -Es Mío y lanzar un puñetazo-, cuando otro niño quiere usar sus juguetes. Si los padres toleran o refuerzan este tipo conducta el niño tiende a creer que haciendo rabietas y dando puñetazos se logran las cosas. Este comportamiento podría, a larga, traer consigo el riesgo de adultos egoístas, exigentes, violentos y con problemas emocionales.
Qué puedes hacer como padre. Puedes establecer normas claras y sencillas que le ayuden a entender y controlar sus emociones y sentimientos. Muéstrale, a tu hijo pequeño, otras formas de abordar los problemas, ayudarle a tranquilizarse y controlarse. Aprender como padre a restarle importancia a sus rabietas de manera que no tenga motivo para utilizarlas. Hazle saber que esas conductas no están bien. Estimula el autocontrol y toda conducta adecuada. Enseña a tu hijo a decir No a las provocaciones y violencia. A alejarse o hacer otra cosa, a dejar claro con sus acciones que no participará ante una disputa. Motívale para que busque ayuda. El niño debe aprender a solicitar la ayuda de un adulto.
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